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Dräger Alcotest: cómo funcionan los alcoholímetros profesionales en Sudamérica

15.05.2026 - 02:58:42 | ad-hoc-news.de

Dräger Alcotest es una familia de alcoholímetros profesionales usada por policías de tránsito y empresas para controles de alcohol en el aire espirado. Te explicamos cómo funciona y qué tener en cuenta en Sudamérica.

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Dräger Alcotest es la gama de alcoholímetros profesionales del fabricante alemán Dräger, diseñada para medir la concentración de alcohol en el aire espirado. Estos equipos se han convertido en una herramienta clave para controles de tránsito, seguridad laboral y programas de prevención en varios países de Sudamérica, donde el control de la alcoholemia es una prioridad creciente.

Dentro de la línea Dräger Alcotest existen varios modelos -como Alcotest 5820, 6820, 7000, entre otros- orientados a fuerzas de seguridad y a uso industrial. Todos comparten la misma idea central: ofrecer mediciones rápidas, precisas y trazables del alcohol en el aliento de una persona mediante una tecnología de sensor electroquímico desarrollada específicamente para detectar etanol.

Actualizado: 15/05/2026

Por Martín Salgado, editor senior - especializado en tecnología de seguridad y mercados globales.

De un vistazo

  • Producto: Dräger Alcotest
  • Categoría: Alcoholímetros profesionales
  • Marca/Fabricante: Dräger
  • Principales casos de uso: Controles de tránsito, seguridad laboral, programas de prevención y cumplimiento normativo
  • Disponibilidad: Distribuidores especializados y proveedores de seguridad en varios países de Sudamérica
  • Mercados clave: Fuerzas de tránsito, empresas de transporte, petróleo y gas, minería, industria manufacturera

Qué es Dräger Alcotest y cómo funciona

Dräger Alcotest es el nombre comercial de una familia de alcoholímetros portátiles desarrollados por la empresa alemana Dräger para medir el contenido de alcohol en el aire espirado. Estos dispositivos se usan en controles de carretera, puntos de control masivos, operaciones nocturnas y también en entornos industriales donde las empresas necesitan verificar que sus trabajadores no estén bajo los efectos del alcohol antes de operar maquinaria o conducir.

A nivel técnico, los modelos Dräger Alcotest utilizan sensores electroquímicos específicos para etanol. Cuando la persona sopla en la boquilla del equipo, el aire pasa por una celda donde el etanol se oxida y genera una corriente eléctrica proporcional a la cantidad de alcohol presente. El dispositivo convierte esa señal en un valor numérico, normalmente expresado en miligramos de alcohol por litro de aire espirado o en gramos de alcohol por litro de sangre equivalente, según el ajuste normativo de cada país.

Una característica importante es que estos sensores electroquímicos están diseñados para minimizar interferencias de otras sustancias, lo que ayuda a reducir falsos positivos respecto de productos como enjuagues bucales o ciertos vapores ambientales. Además, los equipos incorporan controles internos de temperatura, flujo de soplado y tiempos mínimos de exhalación para asegurar que la muestra sea válida.

Los dispositivos Dräger Alcotest suelen contar con una pantalla clara, botones simples y menús en varios idiomas. En muchos modelos, el flujo de trabajo se guía con señales visuales y acústicas que indican cuándo comenzar a soplar, cuánto tiempo mantener la exhalación y cuándo la prueba se completó correctamente. Esto facilita el uso por parte de policías de tránsito y operadores de seguridad que deben gestionar grandes volúmenes de controles en poco tiempo.

Otra pieza clave del diseño es el sistema de boquillas desechables. Cada prueba debe realizarse con una boquilla nueva para garantizar higiene y evitar cualquier tipo de contaminación cruzada. Los equipos están pensados para permitir un cambio rápido de boquillas, algo crítico en operativos viales donde se testean muchas personas de forma consecutiva.

Por qué Dräger Alcotest importa para consumidores e industria

En el ámbito del tránsito, Dräger Alcotest tiene un impacto directo en la seguridad vial. En países sudamericanos como Argentina, Chile, Colombia y Perú, los controles de alcoholemia se han intensificado en la última década, con campañas como tolerancia cero al alcohol al volante o límites muy bajos para conductores profesionales. Contar con equipos confiables permite a las autoridades hacer cumplir la legislación y reducir el riesgo de accidentes causados por conducción bajo efectos del alcohol.

Para la industria, los alcoholímetros Dräger Alcotest son una herramienta de gestión de riesgo laboral. Sectores como minería, petróleo y gas, transporte de carga, logística y construcción suelen incorporar controles de alcohol al inicio de la jornada o antes de ingresar a áreas críticas. El objetivo es evitar que un trabajador bajo efectos del alcohol maneje grúas, camiones pesados, equipos de perforación o líneas de producción donde un error puede provocar accidentes graves.

Desde la perspectiva del trabajador, el uso de estos dispositivos también puede brindar cierta seguridad jurídica. Cuando el procedimiento se realiza con un equipo calibrado, con protocolos claros y posibilidad de imprimir o registrar el resultado, se reduce el espacio para arbitrariedades. Muchos modelos de Dräger Alcotest permiten almacenar registros de pruebas con fecha, hora y número de identificación, lo que facilita auditorías internas y documentación ante posibles reclamos.

Para el consumidor final, que normalmente no compra un Dräger Alcotest profesional para uso personal, el impacto se percibe en la calle: más controles en rutas, en operativos nocturnos en zonas de bares y en festividades. Saber que las autoridades usan equipos reconocidos internacionalmente puede aumentar la confianza en la imparcialidad de los controles y también actuar como un disuasivo para quienes dudan si conducir después de beber.

En muchas empresas sudamericanas, especialmente en el transporte de pasajeros y de carga, el uso de alcoholímetros se integra a políticas de cero alcohol acompañadas de capacitación y programas de apoyo al empleado. Dräger Alcotest se inserta en este contexto como una herramienta técnica al servicio de una cultura de seguridad más estricta.

Dräger Alcotest en el mercado sudamericano y global

A nivel global, la familia Dräger Alcotest es utilizada por fuerzas de seguridad y empresas en Europa, Norteamérica, Asia y América Latina. En Sudamérica, distintos distribuidores y proveedores de seguridad ofrecen estos dispositivos a organismos públicos, empresas de transporte, refinerías, mineras y grandes industrias. En países como Chile y Perú, donde la minería y el transporte de carga pesada tienen un peso relevante, los controles de alcohol se consideran una pieza central de la gestión de seguridad.

En el mercado sudamericano también influyen factores regulatorios. Por ejemplo, en Argentina, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y las policías provinciales realizan controles de alcoholemia en coordinación con autoridades locales, y los equipos utilizados suelen requerir certificaciones y calibraciones periódicas que deben cumplir normas de metrología legal. En Colombia, la aplicación de controles recae en la Policía de Tránsito y, cuando se usan alcoholímetros en entornos laborales, pueden intervenir entidades como la ARL (aseguradora de riesgos laborales) y la autoridad sanitaria INVIMA en lo que respecta a lineamientos técnicos generales.

La competencia en alcoholímetros incluye otras marcas internacionales y equipos de costo más bajo de origen diverso. Sin embargo, Dräger Alcotest se posiciona en el segmento profesional y de alta confiabilidad, donde la trazabilidad de las mediciones, la disponibilidad de servicio técnico y la documentación de soporte son factores decisivos. En mercados como Brasil y México, que influyen fuertemente sobre toda la región, la marca también ha ganado presencia, lo que facilita la disponibilidad de repuestos y boquillas compatibles para países vecinos.

En el contexto global, la tendencia hacia tolerancia cero al alcohol en ciertas categorías de conductores y la creciente exigencia de certificaciones de seguridad en cadenas internacionales de suministro apuntalan la demanda de alcoholímetros profesionales. Para Sudamérica, donde el transporte por carretera es vital y las distancias son amplias, la disponibilidad de equipos confiables como Dräger Alcotest contribuye a alinearse con estándares internacionales de seguridad vial y laboral.

Modelos principales de Dräger Alcotest y sus características

La familia Dräger Alcotest incluye varios modelos con diferentes capacidades, pensados para escenarios concretos. Si bien las numeraciones específicas pueden variar con el tiempo, algunos de los modelos más mencionados en materiales del fabricante son Alcotest 5820, 6820, 7000 y equipos de uso evidencial para contextos donde se requiere una documentación aún más robusta.

Dräger Alcotest 5820 se orienta a usuarios que necesitan un equipo compacto y fácil de manejar, típico para controles aleatorios en ruta o puntos móviles de control. Suele ofrecer un equilibrio entre rapidez de respuesta, simplicidad de menú y robustez física, con una carcasa resistente a golpes moderados y a condiciones climáticas exigentes.

Dräger Alcotest 6820 y modelos superiores incorporan funciones adicionales como registros de pruebas más extensos, integración con impresoras portátiles o sistemas de gestión de datos, y opciones de conexión para descargar resultados a un software de administración. Esto resulta especialmente útil para empresas que deben documentar cientos o miles de controles mensuales, o para autoridades que necesitan preparar informes estadísticos sobre campañas de control.

En la parte alta de la gama, Dräger Alcotest 7000 integra opciones más avanzadas de conectividad, como comunicación inalámbrica con dispositivos móviles, actualizaciones de firmware y configuraciones personalizables. Estas características permiten adaptarse mejor a sistemas de gestión digitalizados, donde los resultados de alcoholemia se integran con plataformas de recursos humanos o sistemas de control de acceso.

Todos los modelos comparten el enfoque en la estabilidad del sensor, tiempos de calentamiento reducidos y capacidad para funcionar durante muchas pruebas consecutivas. Un sensor de buena calidad debe mantener su precisión dentro de los rangos especificados a lo largo de cientos o miles de mediciones, siempre y cuando se sigan los planes de mantenimiento y recalibración recomendados.

Uso de Dräger Alcotest en controles de tránsito

En controles de tránsito típicos, el procedimiento con un Dräger Alcotest comienza con la configuración del dispositivo de acuerdo con la normativa local. Por ejemplo, en algunos países se fija un umbral de detección a partir del cual se considera infracción, mientras que en otros se emplean dos equipos: uno de tamizaje rápido en la calle y otro de carácter evidencial en una dependencia policial.

El agente de tránsito suele informar al conductor sobre la prueba, colocar una boquilla nueva en el equipo y solicitar una exhalación continua hasta que el dispositivo indique que la muestra es suficiente. En pocos segundos, la pantalla muestra un resultado numérico. Si el valor se encuentra por debajo del límite legal, la persona puede continuar. Si supera el umbral, se aplican los procedimientos establecidos, que pueden incluir retención del vehículo, inhabilitación temporal para conducir, multas o incluso causas penales en caso de niveles muy altos.

En Sudamérica, la regulación de alcoholemia está generalmente alineada con estándares internacionales. Argentina, Chile y Uruguay han avanzado hacia límites muy bajos, especialmente para conductores profesionales o novatos. En Perú y Colombia, las sanciones aumentan a medida que el nivel de alcohol estimado es mayor. En todos los casos, utilizar alcoholímetros confiables ayuda a que los controles sean percibidos como justos y técnicos.

En operativos masivos, Dräger Alcotest se utiliza para realizar una gran cantidad de pruebas en poco tiempo, por ejemplo, durante fines de semana largos, festivales o eventos deportivos. La rapidez de respuesta del sensor y la facilidad de manejo resultan claves para que el proceso sea fluido. Además, la construcción robusta y la resistencia a condiciones de polvo, humedad y variaciones de temperatura son importantes para operar en rutas y zonas rurales de la región.

Algunas jurisdicciones complementan los controles aleatorios con campañas educativas. En esos contextos, el uso de Dräger Alcotest no solo permite sancionar, sino también mostrar a los conductores el impacto real de beber sobre el resultado en el equipo. Esto sirve como herramienta pedagógica para tomar conciencia de que incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden ser suficientes para superar los límites legales, dependiendo del peso, metabolismo y tiempo transcurrido desde la última bebida.

Aplicaciones industriales y de seguridad laboral

Más allá del tránsito, Dräger Alcotest se ha consolidado como herramienta en seguridad laboral. Empresas de transporte de carga en corredores como el Mercosur -que conecta Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay- utilizan alcoholímetros para verificar el estado de los choferes antes de iniciar viajes de larga distancia. Lo mismo ocurre en flotas urbanas de buses en ciudades grandes como Buenos Aires, Santiago, Bogotá o Lima.

En minería, tanto en Chile y Perú como en operaciones en Bolivia y el norte argentino, las compañías suelen implementar políticas estrictas de cero alcohol para quienes ingresan a áreas operativas. Los controles con Dräger Alcotest se realizan en portones de acceso, comedores y puntos estratégicos, generalmente gestionados por personal de seguridad industrial o empresas especializadas.

La industria del petróleo y gas, con operaciones en Vaca Muerta (Argentina), la franja petrolera de Venezuela, la Amazonía ecuatoriana y áreas offshore de Brasil, también recurre a alcoholímetros para reducir riesgos de accidentes en plataformas, plantas de procesamiento y refinerías. El uso de equipos reconocidos facilita el cumplimiento de estándares de seguridad exigidos por clientes internacionales y aseguradoras.

En plantas industriales y centros logísticos, los controles pueden ser aleatorios, por turnos o vinculados a incidentes específicos. Por ejemplo, después de un accidente menor en planta, se puede disponer la realización de pruebas de alcohol al personal involucrado para descartar un factor de riesgo adicional. Contar con equipos calibrados y protocolos claros es clave para que estos procedimientos se integren adecuadamente a las políticas de recursos humanos y de salud ocupacional.

Calibración, mantenimiento y trazabilidad

Uno de los aspectos más importantes de cualquier alcoholímetro profesional es su mantenimiento. Dräger Alcotest requiere calibraciones periódicas para asegurar que las mediciones sigan siendo precisas. La frecuencia puede variar según el modelo, la intensidad de uso y las normas del país, pero suele ser anual o semestral en contextos de uso intensivo, o después de un número determinado de pruebas.

La calibración se realiza con gases patrón que contienen concentraciones conocidas de alcohol. Un técnico especializado conecta el equipo a un banco de pruebas y ajusta el sensor para que los resultados coincidan con los valores de referencia. En muchos países, especialmente cuando los resultados de alcoholemia se utilizan como evidencia en procesos administrativos o judiciales, los laboratorios de calibración deben estar acreditados por organismos de metrología legal.

La trazabilidad implica poder demostrar, en cualquier momento, que el equipo funcionaba dentro de las especificaciones cuando se realizó una prueba concreta. Para ello, las organizaciones suelen conservar certificados de calibración y registros de mantenimiento asociados al número de serie del equipo. Algunos modelos de Dräger Alcotest permiten además exportar registros electrónicos de pruebas, lo que facilita la documentación y auditoría.

En Sudamérica, las exigencias varían. Argentina cuenta con regulaciones de metrología que aplican a instrumentos de medición utilizados en controles oficiales, mientras que otros países se apoyan en guías técnicas internas de ministerios de transporte o fuerzas policiales. En todos los casos, las organizaciones que utilizan Dräger Alcotest a escala suelen implementar sus propios protocolos internos de mantenimiento para cumplir tanto con la norma local como con estándares internacionales de calidad.

El cuidado cotidiano también cuenta: proteger el equipo de golpes fuertes, temperaturas extremas y humedad excesiva, y reemplazar boquillas y accesorios según las indicaciones del fabricante. Un mal manejo puede acortar la vida útil del sensor y obligar a recalibraciones más frecuentes o incluso al reemplazo del componente.

Experiencia de usuario y ergonomía

La ergonomía de los dispositivos Dräger Alcotest está pensada para el uso intensivo. Cuentan con carcasas resistentes, formas que facilitan el agarre, botones grandes y pantallas legibles incluso con poca luz. Muchos modelos incluyen retroiluminación para operar de noche, algo indispensable para controles en rutas y calles poco iluminadas.

La interfaz de usuario suele estar basada en menús simples con iconos claros. Los operadores pueden seleccionar rápidamente el tipo de prueba, ajustar parámetros y revisar resultados anteriores. Algunos modelos permiten bloquear ciertas configuraciones para evitar que usuarios sin autorización modifiquen la programación del equipo, lo que ayuda a mantener la consistencia de los procedimientos.

Para los conductores y trabajadores que se someten a las pruebas, el proceso es sencillo: inspirar, colocar la boca sobre la boquilla y soplar de manera continua cuando el operador lo indica. En pocos segundos, la prueba se completa. La boquilla se desecha y, si es necesario, se repite el procedimiento. La sensación general suele ser menos invasiva que una extracción de sangre y, por eso, se elige como método de control de primera línea en la mayoría de los contextos.

Otro aspecto de la experiencia de uso es la velocidad de respuesta. En operativos con colas de vehículos, cada segundo cuenta. La combinación de tiempos cortos de calentamiento, respuesta rápida y recuperación casi inmediata entre pruebas permite que Dräger Alcotest se utilice de forma continua sin generar cuellos de botella significativos.

Integración digital y gestión de datos

Con la digitalización de procesos, muchos usuarios profesionales buscan que sus equipos de medición se integren con sistemas de gestión de datos. Los modelos más avanzados de Dräger Alcotest ofrecen capacidades de comunicación por cable o inalámbrica que permiten descargar registros de pruebas a un ordenador o a una plataforma de software específica.

Esta integración facilita la elaboración de reportes estadísticos sobre la cantidad de controles realizados, tasas de resultados positivos, horarios y lugares de mayor incidencia. Para empresas de transporte y grandes industrias, contar con estos datos ayuda a ajustar políticas internas, planificar campañas de concientización y demostrar cumplimiento de requisitos de clientes o autoridades regulatorias.

En algunos casos, los datos de alcoholemia pueden vincularse con sistemas de control de acceso, de manera que un trabajador no pueda ingresar a ciertas áreas si no supera un control previo. También es posible asociar resultados a códigos de empleado o tarjetas de identificación, respetando las normativas locales de protección de datos personales.

En Sudamérica, donde muchas organizaciones están en pleno proceso de transformación digital, esta capacidad de Dräger Alcotest de encajar en flujos de información más amplios es un diferencial frente a equipos más básicos que solo muestran el resultado en pantalla. La posibilidad de generar evidencias automáticas también facilita auditorías internas, requisitos de certificaciones de calidad o seguridad y revisiones por parte de aseguradoras.

Riesgos, errores comunes y buenas prácticas

Aunque los alcoholímetros profesionales como Dräger Alcotest están diseñados para ofrecer resultados confiables, existen riesgos y errores de uso que pueden afectar la calidad de las mediciones. Uno de los más frecuentes es no respetar el tiempo de espera recomendado después del último trago de alcohol. Si una persona se somete a la prueba pocos minutos después de beber, el alcohol residual en la boca puede generar lecturas momentáneamente más altas que las que reflejan el nivel real en sangre.

Por ese motivo, muchos protocolos establecen un período mínimo de espera -por ejemplo, 15 minutos- antes de realizar la prueba. En contextos de control vial masivo, esto se maneja muchas veces con un precalentamiento o pruebas de tamizaje inicial que detectan la presencia de alcohol y, en caso de positivo, se procede a pruebas más formales con tiempos de espera y procedimientos estandarizados.

Otro riesgo es la falta de mantenimiento y calibración. Un equipo que no se recalibra en los intervalos recomendados puede ir acumulando pequeñas desviaciones. Aunque la tecnología de sensores de Dräger Alcotest está pensada para mantener la estabilidad, ninguna medición es infalible si se descuida el servicio técnico. Por eso, las organizaciones responsables suelen designar personal encargado de la gestión del parque de alcoholímetros.

También pueden ocurrir errores por condiciones ambientales extremas. Temperaturas muy bajas o muy altas, humedad excesiva o exposición directa y prolongada al sol pueden afectar temporalmente el rendimiento. Los equipos incluyen especificaciones sobre el rango de temperatura operativa y es importante respetarlas, especialmente en zonas sudamericanas con climas muy extremos, desde la puna andina hasta la Amazonía.

Por último, la capacitación de los operadores es clave. Saber explicar el procedimiento, manipular el equipo sin golpes, cambiar boquillas sin tocar la zona de flujo de aire y registrar los resultados correctamente marca la diferencia entre un programa de control confiable y uno lleno de cuestionamientos. Dräger y sus distribuidores suelen ofrecer materiales de formación y manuales detallados que ayudan a estandarizar buenas prácticas.

Dräger Alcotest y el marco regulatorio en Sudamérica

El uso de alcoholímetros se inserta en marcos regulatorios que combinan leyes de tránsito, normas laborales y reglas de metrología legal. En Argentina, por ejemplo, las autoridades de tránsito y los organismos provinciales coordinan con laboratorios acreditados para la certificación periódica de los equipos. Las empresas listadas en la CNV que operan flotas de transporte suelen reportar sus programas de seguridad como parte de sus políticas ambientales, sociales y de gobernanza.

En Chile, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) supervisa a empresas emisoras que pueden tener operaciones intensivas en transporte y logística, y la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL) regula solo indirectamente equipos que usen comunicaciones inalámbricas para transmisión de datos. Aunque Dräger Alcotest no es un dispositivo de comunicaciones, la integración con sistemas de gestión puede apoyarse en redes que sí están bajo regulaciones específicas.

Colombia cuenta con la Superintendencia Financiera y la Superintendencia de Transporte, que observan el cumplimiento de normas de seguridad en operadores de transporte de pasajeros y carga. En Perú, la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) y la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías pueden exigir evidencia de programas de seguridad vial donde el control de alcohol sea un componente clave.

En el ámbito sanitario, entidades como ANMAT en Argentina o INVIMA en Colombia tienen injerencia cuando se trata de dispositivos médicos. Los alcoholímetros de uso en tránsito y seguridad laboral, si bien no son equipos de diagnóstico clínico en el sentido tradicional, no quedan completamente aislados de la discusión regulatoria sobre calidad de instrumentos y certificaciones. Dräger, como fabricante global, suele adaptar su documentación para cumplir con diferentes marcos regulatorios, incluidos los de Sudamérica.

Perspectivas futuras para Dräger Alcotest

Mirando hacia adelante, el rol de Dräger Alcotest en Sudamérica probablemente crecerá de la mano de políticas de seguridad vial más estrictas y de una mayor preocupación por la prevención en entornos laborales de alto riesgo. Varios países de la región han discutido o implementado medidas de tolerancia cero al alcohol para ciertos conductores, y la experiencia internacional muestra que los controles frecuentes con equipos confiables tienen efecto disuasorio real.

La digitalización también será un factor. Conforme más empresas y gobiernos adopten sistemas de gestión de datos en la nube, se incrementará la demanda de alcoholímetros capaces de integrarse de manera segura con esas plataformas. Dräger Alcotest ya ofrece funciones en esta dirección, y es previsible que futuras generaciones profundicen la conectividad y la automatización de reportes.

En el ámbito industrial, la presión de clientes internacionales y certificaciones como ISO en gestión de seguridad y salud en el trabajo empujan a las empresas sudamericanas a formalizar aún más sus programas de control de alcohol. Esto puede traducirse en renovaciones de parque de equipos, ampliación de protocolos y demanda creciente de soluciones completas que combinen hardware, software, mantenimiento y capacitación.

El desafío para usuarios y reguladores será equilibrar la necesidad de controles firmes con el respeto a la privacidad, la protección de datos personales y los derechos laborales. Las organizaciones que integren Dräger Alcotest en marcos de gobernanza claros, con políticas transparentes y canales de comunicación con sus trabajadores, tendrán más posibilidades de obtener resultados sólidos y sostenibles.

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Más sobre Dräger Alcotest

Detrás de la familia de alcoholímetros Dräger Alcotest se encuentra Drägerwerk AG & Co. KGaA, un grupo alemán especializado en tecnología de seguridad y médica con presencia en numerosos mercados internacionales, incluida América Latina a través de filiales y redes de distribución.

Las acciones de Drägerwerk se negocian en el mercado alemán y el emisor está identificado internacionalmente por el código ISIN DE0005550636, que sirve como referencia en plataformas financieras y bolsas de valores, aunque el desempeño bursátil de la compañía es independiente del uso cotidiano de Dräger Alcotest en las calles y en la industria sudamericana.

Aviso: Este artículo no constituye asesoramiento de inversión. Las acciones son instrumentos financieros volátiles.

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