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El Nido Palawan, playas de ensueño en Filipinas para viajeros de Latinoamérica

23.05.2026 - 06:16:58 | ad-hoc-news.de

El Nido Palawan, conocido localmente como El Nido, es el gran tesoro de islas y lagunas turquesa en Palawan, Filipinas, que cada vez seduce a más viajeros de Sudamérica.

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Frente a un mar de color turquesa intenso, entre acantilados de roca caliza y playas de arena blanca finísima, El Nido Palawan (conocido localmente como El Nido) se ha convertido en uno de los destinos de playa y naturaleza más deseados de Asia para viajeros de América del Sur. Este enclave al norte de la isla de Palawan, en Filipinas, combina lagunas secretas, islotes afilados y arrecifes de coral que parecen diseñados para una postal de viaje perfecta.

La Organización Mundial del Turismo y medios como BBC Mundo y National Geographic en Español coinciden en destacar a Palawan como una de las islas más bellas del mundo, y El Nido suele aparecer en los primeros lugares de esas listas. Para quienes viajan desde Argentina, México, Colombia, Chile, Perú o Uruguay, este rincón remoto del sudeste asiático representa la mezcla ideal entre aventura, descanso y contacto cercano con la naturaleza tropical.

El Nido Palawan, símbolo tropical de Palawan y de Filipinas

El Nido Palawan es una municipalidad situada en el extremo norte de la isla de Palawan, en el oeste de Filipinas. Desde hace años es considerada una puerta de entrada al Archipiélago de Bacuit, un conjunto de islas e islotes de piedra caliza que forman uno de los paisajes marinos más icónicos del país. Fuentes como la Autoridad de Turismo de Filipinas y la UNESCO destacan el valor ecológico de la región, por su biodiversidad marina y la presencia de ecosistemas costeros relativamente bien conservados.

El pueblo de El Nido, que da nombre tanto al municipio como a la marca turística El Nido Palawan, se organiza en torno a una bahía de aguas tranquilas con vistas directas a los imponentes farallones de piedra. Desde allí parten la mayoría de las excursiones de isla en isla, conocidas como «tours» de El Nido, que llevan a los visitantes a lagunas escondidas, playas desiertas y puntos de esnórquel de gran riqueza coralina. La escena es muy distinta a la de los balnearios latinoamericanos más famosos: aquí la clave es la combinación de naturaleza cruda y un desarrollo turístico todavía contenido, aunque creciente.

A nivel nacional, Palawan ha sido llamada durante años «la última frontera ecológica» de Filipinas, un concepto que medios como CNN en Español y BBC Mundo han recogido en sus reportajes. El Nido, en ese contexto, es el rostro más conocido de la isla hacia el mundo, especialmente gracias a las fotos virales en redes sociales y a la promoción de la Oficina de Turismo de Filipinas en mercados lejanos como América Latina.

Historia y significado del nombre El Nido

El nombre El Nido, según explican las autoridades locales de Palawan y portales oficiales de turismo filipinos, se remonta al tiempo de la colonia española en Filipinas. La denominación estaría vinculada a los nidos de salangana (un tipo de ave similar a una golondrina, llamada swiftlet en inglés), cuyas estructuras de saliva secas se recolectan en cuevas de la zona y se utilizan como ingrediente en la tradicional sopa de nido de ave de algunas cocinas de Asia oriental. La abundancia de estos nidos en las paredes rocosas alrededor del actual municipio habría inspirado el nombre.

La zona fue históricamente un área de pesca y de recolección de productos marinos, con comunidades locales que vivían dispersas en pequeñas aldeas costeras. Durante el periodo colonial, Palawan fue un territorio periférico dentro del dominio español en Filipinas, con menor densidad de población que otras islas más centrales como Luzón o Cebú. Sin embargo, las rutas marítimas y la posición estratégica de Palawan entre el mar de la China Meridional y el mar de Sulu le dieron siempre un rol discreto pero relevante.

En el siglo XX, y especialmente a partir de la década de 1980, El Nido comenzó a aparecer en el radar de viajeros independientes y buceadores que buscaban rincones poco explorados. Con el tiempo, la llegada de infraestructura básica, pequeños hoteles y vuelos internos permitió que El Nido Palawan pasara de ser un secreto para mochileros a un destino internacional consolidado. Medios como The Philippine Daily Inquirer y Philippine Star, junto con reportajes de cadenas internacionales, documentan este paso de pueblo pesquero a enclave turístico, con impacto tanto económico como social para la comunidad local.

En paralelo, el Estado filipino fue creando figuras de protección ambiental en la región, incluida la proclamación de áreas marinas protegidas y la regulación de ciertas actividades de pesca y turismo. Aunque El Nido no es un sitio individualmente inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, forma parte de un corredor ecológico y marino que expertos en conservación consideran clave para la biodiversidad del sudeste asiático.

Paisajes, geología y biodiversidad: lo que hace único a El Nido Palawan

El rasgo visual más llamativo de El Nido Palawan es la presencia de espectaculares formaciones de roca caliza de origen kárstico, similares a las de bahías famosas como Ha Long en Vietnam o Phang Nga en Tailandia. Estas rocas, erosionadas durante millones de años por el agua y el viento, forman paredes verticales que emergen desde el mar y rodean lagunas interiores de aguas quietas y muy claras. Estudios geológicos citados por la Comisión de Minas y Geociencias de Filipinas destacan que el material es principalmente caliza antigua, parte de un sistema que se extiende por buena parte de Palawan.

La biodiversidad marina de la zona es otro de los grandes argumentos de El Nido. De acuerdo con la Oficina de Recursos de Pesca y Acuáticos de Filipinas y organizaciones de conservación marina, los arrecifes de la región albergan centenares de especies de peces tropicales, corales duros y blandos, así como tortugas marinas. El esnórquel y el buceo son actividades muy populares, y muchos visitantes destacan que la experiencia es comparable a zonas de alta reputación como el Caribe o la Gran Barrera de Coral, aunque con su propia identidad.

En tierra, la vegetación es típicamente tropical, con selva y manglares que sirven de hábitat a aves, reptiles y pequeños mamíferos. Algunas áreas de El Nido y de la vecina Bahía de Bacuit han sido catalogadas como reservas marinas y terrestres, con regulaciones específicas sobre pesca y construcción para intentar frenar la degradación ambiental. Organizaciones como WWF Filipinas y Conservation International han trabajado en proyectos de protección de arrecifes, educación ambiental en comunidades locales y promoción de prácticas turísticas más sostenibles.

Para los viajeros que llegan desde América Latina, el impacto visual al llegar a la bahía de El Nido suele ser comparable al primer contacto con íconos regionales como el archipiélago de San Blas en Panamá o las Islas Galápagos en Ecuador, aunque con un perfil distinto: aquí el protagonista absoluto es el paisaje de roca caliza y lagunas estrechas, al que se suman playas pequeñas y bahías escondidas.

Arquitectura, pueblo y experiencias clave en El Nido

A diferencia de monumentos tradicionales como catedrales o fortalezas, la fuerza de El Nido Palawan está en la arquitectura natural del paisaje. Sin embargo, el pueblo y la infraestructura turística aportan su propia estética, marcada por casas sencillas, hostales, bares sobre la playa y pequeños muelles desde donde parten las lanchas hacia las islas del Archipiélago de Bacuit.

La mayoría de las construcciones en el pueblo de El Nido son de baja altura, con materiales que van desde el hormigón hasta la madera y el bambú. No hay grandes rascacielos ni cadenas hoteleras masivas en el centro tradicional, aunque en las últimas décadas han surgido resorts de mayor categoría en algunas playas cercanas y en islas privadas, muchos de ellos con villas sobre la playa y arquitectura de inspiración local. Reportajes de medios como CNN en Español y The Guardian han destacado estos alojamientos como parte de una tendencia de turismo de lujo sustentable en Filipinas, aunque organizaciones ambientales recuerdan la importancia de que el crecimiento no supere la capacidad de carga ecológica.

Las experiencias clave en El Nido Palawan suelen organizarse en «tours» en lancha compartida o privada, que las autoridades locales han dividido en rutas conocidas como Tour A, B, C y D, cada una enfocada en un grupo de islas y lagunas específicas. Aunque la nomenclatura puede variar ligeramente entre operadores, en general:

• El Tour A se centra en lagunas emblemáticas como Small Lagoon y Big Lagoon, además de playas cercanas.
• El Tour C suele incluir puntos de esnórquel muy valorados y playas más alejadas.
• Los otros recorridos combinan cuevas, bahías escondidas y sectores con menos afluencia.

Estas rutas, reguladas por el gobierno local, buscan organizar la afluencia de visitantes y reducir la presión sobre puntos particularmente frágiles. La Autoridad de Turismo de Filipinas y los gobiernos locales de Palawan han implementado un sistema de tarifas ambientales y permisos de acceso que los operadores deben respetar, con el objetivo de financiar tareas de limpieza, control de residuos y vigilancia.

Más allá de los clásicos paseos en barco, El Nido ofrece actividades como kayak en lagunas interiores, caminatas a miradores con vistas panorámicas sobre la bahía, clases de buceo para principiantes y recorridos gastronómicos informales entre puestos de comida local. La cocina típica incluye pescados y mariscos frescos, combinados con influencias chinas, malayas y españolas que se reflejan en guisos y preparaciones a la parrilla.

Cómo llegar a El Nido Palawan desde Sudamérica y desde otras regiones

Para un viajero que parte de Sudamérica, llegar a El Nido Palawan requiere al menos dos o tres vuelos internacionales y uno doméstico dentro de Filipinas. No existe conexión directa desde aeropuertos como Ezeiza en Buenos Aires (EZE), Guarulhos en São Paulo (GRU), Santiago de Chile (SCL), Lima (LIM), Bogotá (BOG), Ciudad de México (MEX), Montevideo (MVD) o Panamá (PTY) hacia Palawan, por lo que es necesario conectar vía grandes hubs de Asia y, a menudo, de Norteamérica o Europa.

Las opciones habituales incluyen volar primero hacia ciudades como Dubái, Doha, Estambul, Tokio, Seúl, Hong Kong o Singapur, y desde allí conectar con Manila, la capital de Filipinas. Allí se toman vuelos internos hacia El Nido u otros aeropuertos de Palawan, según la estrategia de viaje que se elija. Compañías aéreas internacionales y aerolíneas filipinas operan estos tramos, y los viajeros suelen organizar sus itinerarios combinando millas, promociones o escalas que permitan también conocer otras ciudades de Asia.

En Filipinas, existen dos rutas principales para llegar a El Nido Palawan:

• Vuelo directo Manila – El Nido: algunas aerolíneas operan vuelos desde el aeropuerto de Manila hacia el pequeño aeropuerto cercano a El Nido, utilizado principalmente para el turismo. Es una opción rápida pero generalmente más costosa y con menor disponibilidad de horarios.
• Vuelo Manila – Puerto Princesa y viaje por carretera: una alternativa muy popular consiste en volar a Puerto Princesa, capital de Palawan, y desde allí recorrer por carretera aproximadamente 4 a 6 horas hasta El Nido, en vans o buses turísticos. Este trayecto permite apreciar paisajes rurales y costeros, aunque puede resultar cansador después de vuelos largos.

La duración total del viaje desde Sudamérica variará según las conexiones, pero es razonable prever entre 30 y 40 horas de trayecto contando escalas, especialmente si se vuela desde ciudades como Buenos Aires o Santiago. Desde Ciudad de México, Bogotá o Lima, los tiempos pueden ser algo menores dependiendo de la ruta elegida, pero en general sigue siendo un viaje largo que exige buena planificación y margen de tiempo.

Por la distancia, muchos viajeros latinoamericanos optan por combinar El Nido Palawan con otros destinos en Asia, como Bangkok, Singapur o Bali, para amortizar el esfuerzo y el costo del pasaje intercontinental.

Visitar El Nido Palawan: datos prácticos para viajeros de América Latina

  • Ubicación y entorno: El Nido se encuentra en el extremo norte de la isla de Palawan, en el oeste de Filipinas, frente al mar de la China Meridional. Es la puerta de entrada al Archipiélago de Bacuit y se sitúa a varios cientos de kilómetros al suroeste de Manila.
  • Cómo llegar desde América del Sur: No hay vuelos directos desde Sudamérica. Lo habitual es tomar un vuelo internacional desde EZE, GRU, SCL, LIM, BOG, MEX, MVD o PTY hacia un hub de Asia o Medio Oriente, conectar con Manila y luego volar a El Nido o a Puerto Princesa. Desde Puerto Princesa, el trayecto por carretera hasta El Nido dura varias horas y se realiza en vans compartidas o buses turísticos.
  • Horarios y clima: El Nido Palawan tiene clima tropical, con temperaturas cálidas durante todo el año. Las fuentes oficiales de meteorología de Filipinas y guías de viaje coinciden en señalar dos grandes estaciones: una más seca, aproximadamente de noviembre a mayo, y una más húmeda entre junio y octubre, cuando pueden darse lluvias intensas y ocasionales ciclones en la región. Los horarios de operación de tours y servicios turísticos pueden variar según las condiciones climáticas y la temporada; siempre es recomendable verificar información actualizada con el operador elegido o con la oficina de turismo local.
  • Moneda y pagos: La moneda de Filipinas es el peso filipino (PHP). En El Nido Palawan, algunos hoteles, restaurantes y agencias de tours aceptan tarjetas de crédito, pero es común que muchos comercios pequeños operen solo en efectivo. Es recomendable llevar pesos filipinos y utilizar cajeros automáticos en Manila o en áreas centrales de Palawan, ya que en zonas más remotas los cajeros pueden ser escasos o no funcionar de forma constante. El uso de dólares estadounidenses en efectivo puede ser aceptado en algunos establecimientos orientados al turismo, pero las autoridades turísticas recomiendan operar principalmente en moneda local. Los precios pueden variar ampliamente según la temporada y el tipo de servicio, y los viajeros deben considerar las fluctuaciones del tipo de cambio cuando conviertan montos aproximados a dólares estadounidenses (USD).
  • Propinas y cultura de servicio: En Filipinas, la propina no es obligatoria, pero se valora como agradecimiento por un buen servicio. En El Nido, los viajeros suelen dejar entre un 5 % y un 10 % en restaurantes cuando el servicio ha sido satisfactorio, y montos fijos a guías y tripulaciones de lancha al final de las excursiones. Para quienes viajan desde países sudamericanos donde la propina también es habitual, la práctica resulta familiar: no es imprescindible, pero es una forma importante de complementar los ingresos del personal turístico.
  • Idioma: Los idiomas oficiales de Filipinas son el filipino (basado principalmente en el tagalo) y el inglés. En El Nido Palawan, la mayoría de quienes trabajan en el sector turístico se comunican en inglés con los visitantes. No se habla español en la vida cotidiana, aunque algunas palabras del tagalo tienen raíces históricas en el español. Para viajeros de América Latina sin dominio del inglés, puede ser útil aprender frases básicas en inglés o apoyarse en guías bilingües y aplicaciones de traducción.
  • Requisitos de entrada y visados: Las normas de entrada a Filipinas pueden variar según la nacionalidad y cambian con el tiempo. Algunos viajeros pueden entrar sin visa por un periodo determinado, mientras que otros necesitan tramitar un visado previamente. Es fundamental que quienes viajen con pasaporte argentino, mexicano, colombiano, chileno, peruano o uruguayo verifiquen directamente con el consulado o la embajada de Filipinas acreditada en su país, así como con las páginas oficiales de migraciones de Filipinas, para confirmar requisitos, plazos de estadía y eventuales condiciones sanitarias vigentes. Esta verificación debe hacerse antes de comprar los pasajes.
  • Salud y seguridad: Como en toda región tropical, se recomienda mantenerse hidratado, usar protección solar de alto factor y repelente de insectos, y seguir las indicaciones de seguridad en el agua y en las embarcaciones. Autoridades de turismo y organismos internacionales recomiendan contratar seguros de viaje que incluyan coberturas médicas y evacuación de emergencia, ya que en zonas alejadas el acceso a hospitales complejos puede requerir traslados.
  • Código de vestimenta y respeto cultural: En las playas y embarcaciones turísticas, la vestimenta suele ser informal. Sin embargo, al visitar pueblos, mercados o espacios religiosos es recomendable vestir de forma respetuosa, cubriendo hombros y rodillas en contextos sensibles. Filipinas es un país mayoritariamente cristiano, con significativa influencia católica, pero con fuerte presencia de tradiciones locales; el respeto a las costumbres de cada comunidad es clave.
  • Fotografía y drones: La fotografía personal en playas, lanchas y tours suele estar permitida y es parte natural de la experiencia. Para el uso de drones, las autoridades de aviación civil de Filipinas y los gobiernos locales exigen el cumplimiento de regulaciones específicas, y en algunas zonas protegidas está restringido o prohibido. Antes de volar un dron, es importante consultar las normas vigentes y, cuando corresponda, tramitar permisos.

Cuándo ir, cuánto tiempo quedarse y cómo organizar la visita

La temporada seca, entre finales de año y los primeros meses del siguiente, suele ser considerada la mejor época para disfrutar de El Nido Palawan, con cielos más despejados y mar relativamente tranquilo. En esos meses aumenta la demanda y también los precios, tanto en alojamiento como en excursiones, lo que lleva a muchos viajeros a reservar con anticipación.

Quienes viajan desde Sudamérica suelen destinar al menos tres o cuatro días completos a El Nido, sin contar los traslados, para poder realizar varios tours de isla en isla y reservar un día de descanso o de exploración por cuenta propia. Algunos itinerarios combinan El Nido con otros destinos de Palawan, como la zona del Parque Nacional del Río Subterráneo de Puerto Princesa (declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO), o con otras islas de Filipinas, en un viaje de dos o tres semanas.

En términos de presupuesto, El Nido Palawan ofrece una gama de opciones que va desde hostales sencillos y alojamientos tipo «guesthouse» hasta resorts de lujo en islas privadas. Para quienes viajan desde países latinoamericanos con monedas que a veces sufren devaluaciones frente al dólar, puede resultar muy útil hacer una planificación detallada de gastos, comparar precios entre agencias locales y plataformas de reserva, y considerar temporadas intermedias en las que los costos bajan sin que el clima se vuelva tan adverso.

La redacción de AD HOC NEWS destaca la importancia de revisar siempre información actualizada de fuentes oficiales, ya que las normas ambientales, el cupo de visitantes a ciertas lagunas o incluso los puntos de embarque pueden cambiar con el tiempo, en función de estudios de impacto ambiental y decisiones de las autoridades de Palawan.

Por qué El Nido Palawan merece un lugar en cualquier itinerario por Filipinas

Para muchos viajeros, El Nido Palawan se convierte en el momento cumbre de un recorrido por Filipinas, tanto por la potencia de sus paisajes como por la sensación de estar en un lugar todavía relativamente preservado, pese al aumento constante de visitantes. Las aguas poco profundas y transparentes de algunas playas permiten ver peces de colores incluso sin esnórquel, y las lagunas interiores transmiten una sensación de aislamiento que contrasta con las ciudades hiperactivas del sudeste asiático.

Quienes vienen de América Latina suelen compararlo con destinos como Fernando de Noronha en Brasil o las Islas del Rosario en Colombia, pero coinciden en que el carácter de El Nido es único por la presencia de los gigantescos acantilados kársticos que «encierran» las bahías. La experiencia de navegar en una pequeña bangka (embarcación típica filipina con estabilizadores laterales) entre islas de roca negra y vegetación intensa es difícil de reproducir en otros destinos.

Además, El Nido ofrece un punto de contacto interesante con la historia compartida de Filipinas y el mundo hispano. Aunque el español ya no es lengua de uso cotidiano, el pasado colonial dejó huellas en la toponimia, en algunos apellidos locales y en ciertos aspectos culturales. Visitar El Nido Palawan permite ver cómo ese legado se mezcla con influencias asiáticas y con la identidad filipina contemporánea.

La combinación de naturaleza, clima cálido, gastronomía marina, hospitalidad y una creciente infraestructura turística hacen que El Nido se posicione como un destino aspiracional para el público hispanohablante. Para los viajeros de Sudamérica, que ya conocen el Caribe y las playas del propio continente, El Nido Palawan representa un paso más allá, una exploración de otros mares y otras culturas sin abandonar la comodidad de un idioma puente como el inglés y el contexto histórico que vincula a Filipinas con el mundo hispano.

El Nido Palawan en redes sociales: fotos virales y sueños de viaje

Una de las razones del boom global de El Nido Palawan ha sido su exposición en redes sociales. Imágenes de kayaks cruzando lagunas verdes, drones captando formaciones rocosas desde el aire y videos de esnórquel con tortugas se han vuelto virales en plataformas como Instagram, TikTok, YouTube y Facebook. Influencers de viajes y turistas anónimos por igual han convertido a El Nido en una especie de sinónimo de paraíso tropical, junto a otros destinos asiáticos célebres.

Para la audiencia latinoamericana, explorar estos contenidos en redes ayuda a imaginar el viaje, seleccionar tours y alojamientos y evaluar el nivel de desarrollo del destino. También permite observar cómo se percibe El Nido Palawan en diferentes comunidades de viajeros y cómo se discute el impacto del turismo en su frágil ecosistema marino y terrestre.

Preguntas frecuentes sobre El Nido Palawan

¿Cuántos días conviene quedarse en El Nido Palawan?

La mayoría de los viajeros internacionales suele recomendar un mínimo de tres o cuatro días completos en El Nido, sin contar los días dedicados exclusivamente al traslado desde y hacia otros destinos. Ese tiempo permite realizar al menos dos tours de isla en isla, reservar un día para descansar o explorar el pueblo y sus playas cercanas, y tener cierto margen por si el clima obliga a reprogramar alguna excursión. Quienes disponen de más tiempo pueden quedarse una semana y combinar El Nido con otras zonas de Palawan.

¿Cuál es la mejor época del año para visitar El Nido Palawan?

Fuentes oficiales de turismo filipinos y guías internacionales coinciden en que la época más seca, aproximadamente de noviembre a mayo, es la más favorable en términos de clima, con menos lluvias y mares más tranquilos. Sin embargo, esto también implica mayor afluencia de visitantes y precios más altos. Entre junio y octubre aumenta la probabilidad de lluvias intensas y tormentas tropicales, pero en algunos periodos también se registran días soleados con menos turistas. Dado que las condiciones meteorológicas pueden variar, es aconsejable seguir los avisos de servicios meteorológicos y de las autoridades locales al planificar el viaje.

¿Es caro viajar a El Nido Palawan para alguien de América Latina?

El costo total del viaje a El Nido Palawan para una persona de América Latina depende en gran medida de los pasajes intercontinentales, que representan la mayor parte del presupuesto. Dentro de Filipinas, el destino ofrece opciones de alojamiento para diferentes bolsillos, desde hostales básicos hasta resorts de lujo, y los tours en barco tienen precios que varían según si se contratan en modo compartido o privado. Para viajeros con monedas más débiles frente al dólar estadounidense, es clave planificar con anticipación, comparar tarifas, viajar en temporada intermedia cuando es posible y ser flexible en fechas para acceder a mejores ofertas de vuelos.

¿Es necesario saber inglés para visitar El Nido Palawan?

Aunque no es estrictamente obligatorio, el inglés es la lengua de comunicación más común entre el personal turístico de El Nido Palawan y los visitantes extranjeros. Filiipino y otros idiomas locales se hablan entre residentes, mientras que el español no se utiliza de manera habitual. Para viajeros de países hispanohablantes, tener un nivel básico de inglés facilita reservar tours, resolver dudas sobre horarios y servicios y gestionar imprevistos. En todo caso, muchas agencias utilizan material visual, mapas, tarifas escritas y traductores digitales para ayudar a quienes no dominan el idioma.

¿Qué se debe tener en cuenta para cuidar el entorno natural de El Nido?

Organismos de conservación y autoridades locales enfatizan que el turismo en El Nido Palawan debe ser responsable para no dañar ecosistemas frágiles como los arrecifes de coral y las lagunas cerradas. Entre las recomendaciones habituales se incluyen no tocar ni pisar el coral, no alimentar a los peces, utilizar protector solar amigable con los ecosistemas marinos cuando sea posible, evitar dejar basura en playas o embarcaciones, y respetar las indicaciones de los guías sobre zonas restringidas. Elegir operadores que cumplan con las regulaciones ambientales y participen en iniciativas de limpieza y conservación también ayuda a proteger el destino.

Más sobre El Nido Palawan en AD HOC NEWS

AD HOC NEWS continuará siguiendo la evolución de El Nido Palawan, desde las políticas de conservación y gestión de visitantes hasta las tendencias de viaje que acercan este rincón filipino a más turistas de América Latina. Nuevos reportes, análisis y guías seguirán profundizando en cómo disfrutar de este destino sin perder de vista el impacto ambiental y social del turismo.

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